Como nos tempos de Galileo

Un interesante artigo para a reflexión desde o IES nº 1 de Ordes. Para levar a debatir nos blogues de Climántica.

Un terremoto sacude a la comunidad científica internacional desde que, el lunes, un tribunal italiano condenara a seis años de cárcel a siete especialistas por minimizar el peligro de que un importante seísmo pudiera golpear la zona de L’Aquila. Seis días antes de que un fuerte terremoto sacudiera ese área y dejara a su paso 309 muertos, esos siete expertos lanzaran un mensaje tranquilizador a la población invitándola a permanecer en sus casas.

“Es absurso condenar a los científicos por el terremoto de L’Aquila“, declara Thomas Jordan, director del Centro de Terremotos de California Sur. “Está claro que la actividad sísmica registrada en los días previos hizo aumentar las posibilidades de que se produjera un suceso mayor. Pero si me hubieran preguntado la posibilidad de que tuviera lugar un terremoto más fuerte, también yo habría apostado porque no. Estamos hablando de un aumento de la probabilidad de alrededor del 1%”, señala en declaraciones al rotativo italiano ‘La Stampa’.

Los científicos advierten además de que la sentencia que condena a siete expertos en sismología por el terremoto de L’Aquila puede provocar que, a partir de este momento, los científicos tengan miedo a la hora de hacer previsiones. “Desde ahora será muy difícil hacer apariciones en público para hablar de la actividad sísmica en Italia, vista la posibiidad de que los investigadores puedan ser denunciados por omisión o por crear alarma”, se queja Stefano Greta, actual director del Instituto Nacional italiano de Vulcanología y Sismología.

“Es fundamental que los científicos puedan sugerir modos para mitigar y valorar los riesgos sin que por ello puedan ser considerados penalmente responsables”, opina Ted Niel, de la revista Geoscientist. “A partir de ahora, los científicos que trabajan en el campo de los desastres naturales se lo pensarán dos veces antes de hacer previsiones, incluso si creen tener datos suficientes paraque una previsión sea atendible”, vaticina por su parte el geofísico británico Bill McGuire.

“La sentencia ha tenido lugar en el país de Galileo. Hay cosas que no cambian nunca”, se lamenta Michael Halpern, del la Unión de Científicos Preocupados, quien desde hace tiempo se ocupa de denunciar las interferencias políticas en el mundo de la ciencia.

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